martes 31 de marzo de 2009

¿Dónde está el presidente del empleo?

Que quede claro, el tema que más preocupa a la ciudadanía no es la violencia, sino el desempleo.

Felipe Calderón le prometió a los mexicanos en su campaña electoral que sería el presidente del empleo. Según él, iba a crear un millón de empleos al año.

Según cifras del INEGI, hay 2.4 millones de mexicanos sin empleo; cada día se pierden 5 mil en todo el país y de seguir así, al final del año la crifra sería de 3 millones.

La irresponsabilidad de los panistas por generar campañas de odio y desacreditación deberían ser castigada por los mexicanos en la próxima elección.

Un voto a favor del PAN, es un voto a favor del desempleo, la indecisión (refinería), la irresponsabilidad, el gobierno debilitado, pero sobre todo de la ineptitud.

Que Felipe Calderón y sus "intocables" le rindan cuentas a los 5 mil desempleados diarios y a las familias que cada día, pierden oportunidades de mejorar su vida.

Les dejo este videito, esta bueno. Tambien pueden buscarlo en el enlace de youtube que está en este mismo blog.

video

miércoles 11 de febrero de 2009

Columna de la jornada

Hola:

Me parece que para explicar los problemas reales de la crisis financiera en el mundo, Alejandro Nadal lo hace muy bien y de manera en que los mortales podemos entenderlo.

Les dejo el link para acceder a su columna de opinión del periodico la jornada y se enteren como anda el chow.

http://www.jornada.unam.mx/2009/02/11/index.php?section=opinion&article=021a1eco

martes 10 de febrero de 2009

El hombre ¿arquitecto de su existencia?

(3ra y última parte) EL DEBATE

Es innegable que en pleno siglo XXI la mayoría de la gente cree en un poder divino y en una vida más allá de esta; es también innegable que ello debe ser respetado (como diría Lacan, “cada quien elige a su amo”). Lo que no podemos permitir es que la Iglesia (cualquiera que sea) pretenda convertirse en la dueña de nuestro cuerpo y decidir, incluso, la forma en que un ser humano debe morir. Ello equivale a un retroceso histórico y a un debate que hace siglos debió quedar superado: El hombre vale por su individualidad y es el arquitecto de su propia existencia.
Las razones moralistas y creacionistas de un sector social, no pueden y no deben ser antepuestas a las razones éticas y laicas de un hombre para decidir como vivir y como morir.

La vida de un ser humano debe ser valorada, como también su dignidad y su coraje. El día en que aceptemos la vida como un simulacro y no como una oportunidad, entonces será mejor estar muerto, pues una vida sin límites, es peor que una condena a muerte.

El hecho de que Cristo haya sido crucificado hace 2009 años y moribundo ande por el mundo, no quiere decir que los hombres laicos deban acatar su ejemplo.

Eluana Englaro dejó de respirar el lunes 9 de febrero después de 17 años de muerta y el debate es otra vez puesto en la mesa entre laicos y creyentes: ¿Yo soy yo y mi circunstancia? o ¿al diablo mi individualidad?

Por lo pronto todos mis respetos al señor Englaro por su coraje y amor incondicional a su hija.

El hombre ¿arquitecto de su existencia?

(2da parte) YO SOY YO Y MI CIRCUNSTANCIA

Durante el periodo histórico que conocemos como la edad media, todo era gobernado y dictado por dios. Dios representaba el todo y por consecuencia, la vida del hombre estaba en manos de un poder divino. Todo se movía por la voluntad del dios padre y era el dios hijo el que vigilaba que los hombres tuvieran un comportamiento digno para poder ganarse el paraíso.

La existencia de todo ser humano estaba referenciada a la idea del destino, es decir, cada hombre que venía al mundo tenía que cumplir una misión que le había sido otorgada desde el más allá y en caso de no acatar las reglas dictaminadas por el ser divino, había un lugar amenazante…el infierno.

Quienes al final de sus vidas se arrepentían o no habían cometido pecados tan abominables, podían acceder al purgatorio para purificar su alma durante siglos y después encontrarse frente a una puerta de oro donde eran recibidos por San Pedro y tarará…final feliz.

Así que el hombre no valía por sí mismo, nunca por su individualidad. Nacer pobre y morir pobre (el 90% de la sociedad lo era en Europa) era el mandato de dios y por tanto había no sólo que acatarlo, sino agradecerlo, pues la abnegación por la existencia misma era la mejor forma de demostrar que tan buen creyente se era. Dios era el dueño de todo en el universo (mmm bueno, a través del Vaticano) incluyendo nuestro cuerpo.

Así transcurrieron los siglos hasta que el Renacimiento (revolución artística), la revolución francesa (revolución política), el auge del existencialismo y el nihilismo (filosofía) y el auge de la ciencia (búsqueda de la verdad) dieron al hombre la oportunidad de convertirse en el arquitecto de su propio destino, dueño de su vida, de sus sueños y por tanto de su cuerpo. Así, dios dejó de ser el “todo” y ahora ese lugar podía ser ocupado por el ser humano en la búsqueda de las respuestas de fenómenos naturales y sociales. El hombre era ahora el dueño de sí mismo en su individualidad y ello quedó asentado en la creación de los estados laicos.

El hombre ¿arquitecto de su existencia?

(1era parte) ESTA BOCA ES MÍA

La noche del lunes 9 de febrero por fin falleció en Italia Eluana Englaro, la mujer de 38 años que permanecía en estado de coma desde hace 17 por un accidente automovilístico.

Su condición vegetativa y el deseo del padre de otorgarle una muerte tranquila, fueron el debate de día en el país europeo. Apenas se dio la noticia de su muerte por eutanasia, el mismo senado italiano se vio involucrado en una serie de discusiones en las que la derecha (dogmática, moralista y anti evolucionista) condenó desde argumentos miserablemente morales el fallecimiento de Englaro; por su parte, el ala izquierdista defendió la iniciativa.

Pero el caso no quedó ahí, resulta que el primer ministro italiano Silvio Berlusconi (por cierto, dueño de la cadena televisiva más importante en Italia, así como de prensa escrita) calificó al señor Englaro como un “verdugo y asesino”, mientras que el Vaticano lo condenó.

Sin embargo, más allá de la batalla por intereses políticos en Italia el tema genera un debate que en pleno siglo XXI sigue siendo de opiniones divididas: El derecho del ser humano a gobernar sobre su propio cuerpo.

lunes 9 de febrero de 2009

DE LOS MEDIOS A LAS MEDIACIONES

(3era y última parte) TELEVISA PARA LOS MEDIOCRES:

La semana pasada, los mexicanos fuimos objetos de la burla y los caprichos de las dos televisoras más importantes del país.

Después de la reforma aprobada el año pasado, donde se estipula que los partidos políticos no pagarían un peso más por su propaganda televisiva en tiempos electorales y que esta sería regulada por el IFE; las compañías televisoras hicieron el coraje de su vida y con toda razón. Resulta que con la puesta en marcha de dicha ley, Televisa y Tv Azteca iban a dejar de recibir millonarios contratos que sólo llenaba sus cuentas bancarias; ello a costa de los impuestos de todos los mexicanos (recordemos que el presupuesto que se otorga a los partidos políticos, proviene del erario público; dinero del pueblo que debe regresar al pueblo).

Los estragos de aquella ley no se hicieron esperar y todos sabemos que sucedió hace unas semanas. Durante la transmisión del Súper Tazón y los partidos de fútbol soccer, ambas televisoras interrumpieron las transmisiones, poniendo el mensaje de que estaban siendo obligadas a hacerlo y ofreciendo disculpas por cortar de tajo la transmisión.

La finalidad de dicha estrategia, fue dejar en mal no sólo a los partidos políticos, sino al Instituto Federal Electoral, generar un descontento social y que las empresas dirigidas por Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego quedaran como las víctimas del cuento.

Lo peor del caso es que gran parte de la sociedad se ha tragado el cuento y ahora satanizan al IFE por lo ocurrido y casi casi canonizan (no es raro en una sociedad como al nuestra) a ambas televisoras. Así mismo, los partidos políticos dejaron sólo al instituto electoral, argumentando en pocas palabras que no es problema suyo, lo que demostraría que Los Pinos, las oficinas del PRI, del PAN y del PRD, se han convertido en las oficinas de ambas televisoras, las cuales, gracias a la impunidad y su manejo mediático, son capaces de hacer lo que les venga en gana en este país.

Si bien mi postura ante la política es desconfiada (ya habrán deducido que soy también anti-panista), no podemos permitir que intereses privados sigan operando a su gana y voluntad en este país. Burlarse de las instituciones que nos representan (bien o mal), significa una burla a la sociedad misma que consume sus porquerías de programas y mantiene a sus ejecutivos, productores, conductores y artistas de medio pelo. Dejar sólo al IFE por parte de los partidos que debieron apoyarlo en esta lucha, es debilitarlo aún más y debilitar también el Estado de derecho.

Quizá el día que los mexicanos dejen de preguntarse tanto el por qué se divorciaron Plutarco Haza y Ludwica Paleta o dejemos de venerar a artistas como Gloria Trevi, que no tienen nada admirable en su patética y corrupta existencia, quizá ese día las cosas cambien en este país; aunque me cuesta trabajo creer que en una sociedad tan mediatizada como la nuestra, cada uno de nosotros parece cumplir a la perfección con el papel de agente protector de la matrix, en la que nos encargamos de destruir a quien pueda cambiar las cosas, no porque en verdad lo pensemos así, sino porque es más fácil para nosotros destruir, que proponer.

DE LOS MEDIOS A LAS MEDIACIONES

(2da parte) LA SOCIEDAD DE LOS MEDIOCRES:

Hace algunas semanas tuve la oportunidad de asistir a un grupo de enfoque donde se hicieron preguntas sobre preferencias políticas. De los diez individuos que conformaron el grupo, más de la mitad expresaron haber votado por el Partido Acción Nacional alguna vez, lo que no es sorprendente; sin embargo, a pesar de mostrar descontento por los gobiernos emanados del partido de derecha, la mayoría de ellos estarían dispuestos a volver a votar a favor de PAN. En cuanto se les preguntó por el PRD, la mayoría se pronunciaron en contra, sobre todo por el político Andrés Manuel López Obrador, a quien hace algunos años sobrecogían y admiraban como si fuera el “escogido” para cambiar las cosas en México y que ahora satanizan y condenan, cuando quizá los verdaderos enemigos del país se encuentran en Los Pinos, abanderados por el azul de los cielos y las visiones dogmáticas, aunque también los hay tricolores, amarillos y los vestidos de ejecutivos en empresas de entretenimiento como Televisa y Tv Azteca.

Aquí es cuando podemos pensar (irónica o maliciosamente) que cada pueblo tiene el gobierno que se merece, o parafraseando a un amigo mío “cada pueblo tiene el gobierno que no puede cambiar”. Y es que si en el mundo de los ciegos, el tuerto es rey, en un país tan arraigado al cristianismo y tan enamorado de su ignorancia; entonces la derecha es quien debe gobernar, aunque el precio sean las actuales crisis de gobernabilidad, economía y seguridad.

DE LOS MEDIOS A LAS MEDIACIONES

"(1era parte) DE LA REVOLUCIÓN A LA REFORMA"

En México se ha creído que democracia quiere decir alternancia en el poder, límites de poderes y presidentes ineptos. Aunado a esto, el sistema político democrático en el país (al igual que Italia) atraviesa una de crisis de credibilidad, pues la confianza ciudadana en los gobernantes y en las instituciones está por los suelos.

Norberto Bobbio medita acerca de la “democracia” en su libro derecha e izquierda (1995), en el que propone a esta como el gobierno de la clase media y de los mediocres. En ella, la idea de revolución es sustituida por la del reformismo, mediando a partir de esa “noble voluntad de la élite del poder”, los intereses y las causas entre los pobres inconformes y los ricos satisfechos. Es decir, en los sistemas democráticos occidentales, el revolucionario se convierte en un mediocre más que a través de las civilizadas formas de hacer política y de los modos correctos de protestar, puede resolver sus diferencias mediante la visión pragmática de la política: resolver sus diferencias de manera pacífica y legitimar al sistema.

jueves 5 de febrero de 2009

De la mediocridad a la miedocracia


La derecha que no reconoce la historia...ni la Reforma (2da parte)


En relaciones internacionales, durante el sexenio de la pareja Fox-Sahagún (o quizá debería poner Sahagún-Fox), México olvidó su historia, perdiendo incluso, la relación diplomática con Cuba, tras darse a conocer una conversación en la que Fox pedía “amigablemente” con la frase “comes y te vas” a Fidel Castro, que no se quedara mucho tiempo en una cumbre internacional de jefes de Estado latinoamericanos, que tendría lugar en la ciudad de Monterrey, pues George Bush estaría presente y todo debía salir a la perfección cual banquete de “vamos México”.

Con lo que no contaba el titular del ejecutivo mexicano, era que la conversación entre él y Castro había sido grabada; haciéndose pública en los medios de comunicación a los pocos días. Hecho que demostraría la poca seriedad política y el carácter caprichoso de Vicente Fox; quien en lugar de ofrecer una explicación a los mexicanos, se limitó a expulsar al embajador de Cuba y a retirar al nuestro de la isla, quedando capitulado como a un gobierno de derecha le tomó sólo unos minutos destruir una relación entre países hermanos que México había labrado y defendido durante décadas.

Si bien el conflicto Castro-Fox había atentado contra la tradicional postura diplomática de México (reconocimiento a la libre determinación de los países, el respeto, la cortesía y la hospitalidad); la relación México-Cuba fue retomada meses después.

Sin embargo, la visita del jefe de Estado del Vaticano a nuestro país, fue otro de los escándalos que enmarcaron el sexenio.

El 31 de julio del 2002, Juan Pablo II visitó por última vez el país (ya era justo y necesario). En aquel arribo, el presidente católico de México ofendió el carácter laico del Estado mexicano y negó el movimiento de Reforma que encabezó Juárez en el siglo XIX, pues durante la recepción al pontífice, Vicente Fox se inclinó para besar el anillo papal con el pretexto estúpido de un presidente estúpido -antes que nada, soy creyente-. Seis años después la Iglesia católica le comunicaría a Chente como parte de un diagnóstico psicológico -usted tiene problemas mentales-...

miércoles 4 de febrero de 2009

De la mediocridad a la miedocracia



2000: El fraude ¿de la utopía? (1era parte)





¡No nos falles, no nos falles! Fue la frase con la que la gente dio la bienvenida a Vicente Fox la noche del 2 de julio del año 2000 en el ángel de la Independencia, cuando las encuestas de salida anunciaron que él sería el nuevo presidente de México.

Los miles de congregados en la avenida Reforma y los millones de mexicanos que presenciamos la alternancia del poder aquella noche, tuvieron un común denominador; la esperanza de que muchas cosas cambiarían para bien en el país.

Sin embargo, al paso de los meses fuimos testigos de como el autoritarismo del presidencialismo se venía abajo, pero no para bien. Vicente Fox se dedicó a hacer de la figura del presidente, la de un bufón de corte, empobreciendo severamente la autoridad del poder ejecutivo en México.

Pero ¿cómo imaginó el electorado mexicano que un partido de derecha era la mejor opción de alternancia en un país de pobres?

La posible respuesta quizá sea que la política dejó de serlo en campaña y se volvió mercadotecnia.

Cuando en el año 2000 la gente salió a votar en las elecciones federales, desgraciadamente no votó por un presidente, sino por un holograma. Y es que basta recordar un poco la campaña política que armó el equipo de Vicente Fox en aquellas elecciones, con un candidato carismático (maquiavélico, pero cierto) una compañera de fórmula que en su momento dramatizaba la imagen de la mujer inteligente, feliz y recatada como Martha Sahgún (el efecto cenicienta) y una serie de apariciones en eventos y programas televisivos donde al mínimo pretexto buscaba enaltecer su protagonismo. Ejemplos hay muchos, como la noche en que se presentó al nefasto programa de Adal Ramones “Otro Rollo”, donde hizo gala de sus botas, su cinturón y su escaso, muy escaso acervo literario, o cuando ridiculizó al país entero en un evento en España, donde ni siquiera pronunció correctamente el apellido del novelista Jorge Luís Borges y lo cambió por Borgués.

El cinismo y la bufonería fueron los elementos que caracterizaron aquel periodo presidencial y es que Vicente Fox no sólo mantenía un romance con Martha Sahagún, “políticamente” presumía su amistad con George Bush, quien después de no ser apoyado por México para llevar a cabo sus guerras paranoicas en medio Oriente, cual novia de pueblo negada ante la virgen, enfrió drásticamente las relaciones con el país, costando a México la reforma migratoria...